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Qué hacer en Disney World

En Disney World los cuentos de hadas se hacen realidad. Allí reina la diversión y la magia.  Con nuestro ticket podremos recorrer los cuatro parques de Disney: Magic Kingdom, Epcot, Disney’s Hollywood Studios y Disney’s Animal Kingdom, cuatro tierras donde viven el encanto y las maravillas de Disney World en cada esquina.

1. En Magic Kingdom disfrutaremos de las atracciones clásicas de Disney, de hermosos fuegos artificiales y espectáculos musicales, y de la compañía de los personajes más queridos de Disney World. En los mapas del parque se listan alrededor de 48 atracciones ubicadas en 7 áreas temáticas. Las principales áreas de Magic Kingdom son: 

Adventureland: representa el misterio de la exploración de tierras desconocidas, como las selvas remotas de África, Asia, el Medio Oriente, Sudamérica y el Pacífico Sur y las de los pueblos nativos del caribe. Contiene paseos clásicos tales como Pirates of the Caribbean y Jungle Cruise Riverboat.

Frontierland: representa el viejo oeste salvaje donde habitan los vaqueros e indios, e invita al visitante a explorar los misterios de los ríos de América. Contiene atracciones clásicas tales como Splash Mountain, Big Thunder Mountain Railroad, Tom Sawyer Island y Country Bear Jamboree.

Fantasyland: un mundo de carnavales y cuentos medievales, los cuales se han convertido en la filmografía de los estudios. Aquí se encuentra el famoso icono del parque, el Castillo de Cenicienta, la entrada principal a Fantasyland.

© Luis Brizzante

2. En Epcot descubriremos las culturas del mundo en sus increíbles pabellones internacionales, sus emocionantes atracciones y viviremos un día diferente junto a la mejor tecnología. Epcot tiene un estacionamiento para más de 11 000 automóviles. El parque está dividido en dos áreas claramente diferenciadas: Future World y World Showcase. La primera ofrece atracciones innovadoras y que tratan de demostrar las aplicaciones de la tecnología. La segunda está compuesta de once pabellones, cada uno representando a once países que tratan de mostrar lo mejor de sus culturas y costumbres.

3. En Disney’s Hollywood Studios conoceremos un poco más sobre las películas y series de TV de Disney, y disfrutaremos de increíbles espectáculos. El parque está conformado por seis áreas, cada una con un tema distinto. Las áreas más importantes son las siguientes: 

Hollywood Boulevard: está inspirada en la calle homónima de Los Ángeles y ofrece restaurantes y tiendas que venden regalos de Disney, además de desfiles y otro tipo de entretenimiento callejero.

Echo Lake: inspirada en Echo Park, fue diseñada para reflejar la arquitectura predominante durante la época dorada de Hollywood.

Animal Kingdom © Kurtis Garbutt4. Finalmente, en Disney’s Animal Kingdom conoceremos a los más hermosos animales, además de disfrutar de áreas como Asia y África, del mundo submarino y del prehistórico. Disney promocionó su Animal Kingdom utilizando la palabra nahtazu, que pronunciada como not a zoo (“no es un zoológico”), remarcaba que el parque era más que la muestra de animales de un típico zoológico. El parque está dividido en siete áreas temáticas: Oasis, Discovery Island, Camp Minnie-Mickey, África, Rafiki’s Planet Watch, Asia y Dinoland USA.

Qué hacer en Universal Orlando

Universal Orlando, inaugurado en 1990, es uno de los parques temáticos más visitados del estado de Florida. Es el segundo parque más grande de Orlando, después de Disney World. Allí no solo podremos divertirnos con juegos y shows de superhéroes y magos, sino también disfrutar de lugares espectaculares para cenar, bailar y divertirnos durante nuestras vacaciones.

Cada una de las áreas de Universal Orlando Resort cuenta con juegos y shows para toda la familia, además de excelentes hoteles dentro del parque. También ofrece parques de agua para vivir un verano diferente. Además, durante todo el año se realizan eventos y fiestas especiales  como Halloween Horror Nights (en octubre), Macy’s Holiday Parade (en diciembre), Mardi Gras (de febrero a abril) y A Celebration of Harry Potter (durante el último fin de semana de enero).

Universal’s Volcano Bay © Creative Commons

Tres parques temáticos imperdibles en Universal Orlando Resort son:

1. Universal Studios Florida. En Universal Studios Florida podremos ir más allá de la pantalla y tras las cámaras, adentrarnos en las escenas de nuestras películas y series de TV favoritas, y enloquecer con cientos de atracciones y shows.

2. Universal’s Islands of Adventure. En Universal’s Islands of Adventure podemos convertirnos en un superhéroe o en un mago, y disfrutar espectáculos innovadores y atracciones interactivas.

3. Universal’s Volcano Bay. En Universal’s Volcano Bay tenemos a nuestra disposición los mejores juegos de agua, para relajarnos en sus increíbles piscinas y conocer sobre la cultura Waturi, donde “el agua es vida”.

Además, con las entradas a Universal Orlando, podemos deleitarnos con una gastronomía única y divertirnos con el mejor entretenimiento de Universal CityWalk. Todo confluye para experimentar un universo entero de acción, sensaciones y emoción.

Qué hacer en Río de Janeiro: el Cristo Redentor

El Corcovado es un macizo rocoso de más de 700 metros de altura. Presenta una de las siete maravillas del mundo moderno: el Cristo Redentor. Esta escultura es el símbolo más reconocido de Brasil y fue inaugurada en 1931. Tiene 30 metros de altura y está compuesta por bloques de piedra jabón tallados en Francia. Este monumento puede ser avistado desde prácticamente todos los puntos de la ciudad y que, a su vez, proporciona una vista panorámica espectacular de Río de Janeiro y el famoso Pan de Azúcar.

Vista desde el Corcovado © Alejandro Del Vecchio

Visitar el Cristo es una de las mejores excursiones que podemos realizar en la ciudad de Río de Janeiro. Algunos tours nos permiten conocer las atracciones imperdibles de la ciudad en un solo día. Opción ideal para quienes disponen de poco tiempo o toman Río como un lugar de paso hacia Buzios, Isla Grande u otro destino de la región. En el camino a la cima del Corcovado, podemos atravesar la Floresta da Tijuca (se trata del bosque tropical urbano más grande del mundo) y, una vez arriba, disfrutaremos de una magnífica vista de las playas de la Zona Sur y la laguna Rodrigo de Freitas, además de deslumbrarnos con una de las postales típicas de Río: monumento a Cristo. Durante el ascenso encontraremos sitios donde tomar un rico café brasileño o incluso degustar algún plato típico.

Cristo Redentor © Alejandro Del Vecchio

Algunas excursiones también ofrecen el cerro Pan de Azúcar, en el barrio de Urca. Desde allí, es posible apreciar la Bahía de Guanabara y sus islas, la playa de Copacabana y el Puente Río-Niterói. Otra alternativa es disfrutar de un City Tour para conocer el Sambódromo, el estadio Maracaná, los Arcos de Lapa y la Catedral Metropolitana, entre otras muchas atracciones de la “cidade maravilhosa”.

Qué hacer en Río de Janeiro: top atracciones

Cuando se habla de Río de Janeiro es imposible no pensar en lugares como el Pan de Azúcar,  el Jardín Botánico, el Bosque de la Tijuca, la Playa de Copacabana, el Estadio Maracaná, el Sambódromo o el Corcovado. Estas riquezas naturales y culturales hicieron de la ciudad una fuente de inspiración para artistas e intelectuales de todo el mundo, y las que le dieron el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Se trata de la primera ciudad en el mundo en recibir esta distinción de la UNESCO.

Entre las infinitas actividades en Río de Janeiro para hacer, algunas son verdaderamente imperdibles para cualquier viajero.

Qué hacer en Río de Janeiro: top atracciones

1. Degustar su gastronomía. Río ofrece a los visitantes una de las ofertas gastronómicas más variadas de todo Brasil. No solamente podemos degustar exquisitos platos típicos brasileños, sino también comidas de otros países. La gastronomía de la región se caracteriza por el uso de frutos del mar y carnes. La mayoría de los platos cariocas se sirve con frijoles y arroz o papas. Su comida también tiene influencias de la cultura indígena, árabe, italiana, pero sobre todo portuguesa y africana. Entre sus platos tradicionales destaca la famosa feijoada, no podemos dejar de probarla si visitamos Río.

2. Tomar sol en Ipanema y Copacabana. Lo más espectacular de estas dos playas es la naturaleza que las rodea. Copacabana es famosa por su vista del Pan de Azúcar, mientras que Ipanema lo es por la del morro Dois Irmãos. En el límite entre ambas playas se encuentra la piedra del Arpoador, desde la que se puede contemplar un increíble atardecer. El mar en estas playas tiene una temperatura más que agradable, aunque sus aguas están agitadas la mayor parte del tiempo y sus corrientes pueden resultar peligrosas. En las dos playas hay chiringuitos (donde se pueden alquilar sombrillas y comprar bebidas) y vendedores ambulantes por todos lados. Algo que nadie debería perderse en la playa de Ipanema es su fabuloso atardecer, con una vista inigualable de la playa con el morro Dois Irmãos de fondo.

Playa de Copacabana © Alejandro Del Vecchio

3. Pasear por Lapa y Santa Teresa. Lapa es una región históricamente conocida como la cuna de la bohemia, contiene numerosos bares y restaurantes de gastronomía carioca. Sus principales atracciones son los Arcos de Lapa, el Circo Volador y la Fundición Progreso, donde se realizan espectáculos con regularidad. Los Arcos de Lapa fueron construidos entre 1744 y 1750 para el abastecimiento de
agua a la ciudad. Este acueducto es una marca registrada de la ciudad. Santa Teresa, por su parte, es uno de los lugares más pintorescos de Río y del mundo. Se sitúa en una colina y contiene numerosos talleres, bares y restaurantes, que otorgan a las calles un ambiente bohemio.

Bondinho a Santa Teresa © Alejandro Del Vecchio

4. Disfrutar de las vistas desde el Corcovado y el Pan de azúcar. El Corcovado, un macizo rocoso de 706 metros, presenta una de las siete maravillas del mundo moderno: el Cristo Redentor. Esta estatua, que es el símbolo más reconocido de Brasil, fue inaugurada en 1931 y tiene 30 metros de altura, compuesta por bloques de piedra jabón tallados en Francia. Un monumento que puede ser avistado desde prácticamente todos los puntos de la ciudad y que, a su vez, proporciona una vista
panorámica de Río de Janeiro. Otro de los símbolos más famosos del mundo, el Pan
de Azúcar, ofrece paseos en el tradicional teleférico, escaladas en las rocas de 400 metros de altura, caminatas entre la naturaleza, vuelos de helicóptero, bares y cafés. Todo ello para proporcionar a los visitantes vistas panorámicas de 360 grados de una de las ciudades más bellas del planeta.

Vista desde el Corcovado © Alejandro Del Vecchio

5. Visitar el estadio Maracaná. Inaugurado en 1950 como sede del Campeonato
del Mundial de Fútbol, ​​el Estadio Mário (Nombre oficial) recibió la final del torneo
de 2014. Símbolo del fútbol brasileño, el Maracaná llegó a albergar 200 mil personas. Fue escenario de grandes acontecimientos del deporte, como el milésimo gol de Pelé, en 1969, y de mega espectáculos nacionales e internacionales. Contiene un museo dedicado al fútbol con un “paseo de la fama” donde están marcados los pies de los principales jugadores de la la historia del fútbol brasileño.

6. Recorrer el Jardín Botánico. Creado por el rey Juan VI en 1808, el Jardín Botánico contiene especies raras de la flora brasileña y es un lugar de ocio para niños y adultos. Sus mayores atractivos son las palmeras imperiales centenarias (a la entrada del jardín), un invernadero con más de 600 especies de plantas y el Jardín Sensorial, un espacio creado especialmente para las personas con discapacidad visual. Ofrece visitas guiadas en inglés y español, mediante marcaje previo.

Estas son solamente las atracciones principales que nos ofrece Río de Janeiro para disfrutar de unas vacaciones inolvidables.

Qué hacer en Natal: top atracciones

Playas hermosas, dunas espectaculares, una cultura rica y un índice de desarrollo muy elevado. Natal ofrece todo esto a las miles de personas que la visitan cada año, venidas de Brasil y del extranjero. La ciudad tiene este nombre porque el 25 de diciembre de 1597 el Almirante António da Costa Valente y sus hombres entraron en la barra del Río Potengi, después de varias intentos de colonización frustrados. Esta fecha se convirtió en el día de aniversario de la capital. Con el fortalecimiento de su economía y el turismo, la ciudad pasó a presentar una de las mejores calidades de vida y estructura urbana del Nordeste brasileño.

Se trata de una ciudad para tener muy en cuenta al elegir alguno de los paquetes disponibles para conocer Brasil.

Qué hacer en Natal: top atracciones

1. Aventurarse por las dunas de Genipabu en buggy. Genipabu es famosa por sus hermosas dunas y por las diferentes opciones disponibles para conocerlas: paseos de buggy, dromedario y de asno. El Parque Turístico Ecológico Dunas de Genipabu está integrado por un Área de Preservación Ambiental, una playa, una laguna y las propias dunas. Otra alternativa de aventura en esta hermosa playa de arenas claras y mar tranquilo es el llamado “esquibunda”: descender las dunas sentado en una tabla para terminar con un chapuzón en el agua.

Dromedarios en Genipabu © Marinelson Almeida

2. Disfrutar de la playa de Ponta Preta. A unos 12 kilómetros del centro de la ciudad de Natal.  En esta playa se localiza el Morro del Careca, una famosa duna de 100 metros de altura. La playa es muy concurrida, especialmente durante los fines de semana, por locales y turistas, sobre todo en las piscinas naturales que se forman durante la marea baja, ideales para familias con niños. Es también la playa con mejor infraestructura turística de Natal, concentra un gran número de bares, restaurantes, posadas y tiendas.

3. Visitar la playa de Pipa. Esta tranquila villa de pescadores, perteneciente al municipio de Tibau do Sul, fue descubierta por los surfistas a finales de la década de 1990. Pipa pasó a recibir miles de turistas interesados en conocer este rincón del Litoral Sur de Rio Grande do Norte, con playas que alternan entre la calma de las piscinas naturales y las grandes olas. Actualmente el lugar es famoso por recibir muchos turistas jóvenes, que buscan no sólo la aventura del surf, sino también del kitesurf durante el día, y las animadas fiestas durante la noche. La vida nocturna intensa se vive en los numerosos bares a orillas del mar.

Playa de Pipa © Edu Amorim

4. Recorrer la feria de artesanías. Las artesanías en Natal son una aventura de descubrimiento de la cultura nordestina. Si bien podemos encontrar todo tipo de artículos en sus lujosos y modernos centros comerciales, son especialmente atractivos sus pequeños mercados al aire libre. Las tiendas de artesanías hechas por los pueblos originarios de la región son muy apreciadas entre los turistas.

5. Degustar de la gastronomía. La gastronomía de Natal tiene una identidad distintiva, ya que está repleta de ingredientes y platos típicos nordestinos. También de una gran cantidad de frutas (cajú, mango, cupuaçu, fruta del conde, graviola y pitanga) y verduras para experimentar nuevos gustos y sabores. Podemos disfrutarlas al natural en las playas, en jugos o helados (diversas heladerías venden estos sabores). Natal, además, es una ciudad ideal para comer y comprar castañas de cajú a muy buen precio. A su vez, el nordeste brasileño es la región con mayor producción de coco verde, por lo que resulta imperdible probar el agua de coco helada.

Estas son solamente las atracciones principales que nos ofrece Natal para disfrutar de unas vacaciones inolvidables.

Qué hacer en Porto de Galinhas: top atracciones

Una temperatura agradable la mayor parte del año, un escenario paradisíaco y aguas cristalinas hacen de Porto de Galinhas uno de los balnearios más concurridos de Brasil. A unos 70 kilómetros de Recife, Porto de Galinhas ofrece una excelente infraestructura turística. Son variadas las posibilidades de alojamiento y servicios: hoteles, posadas y hostels, además de restaurantes, bares y tiendas de artesanías. Desde la playa, los viajeros podemos nadar en compañía de peces tropicales en las aguas transparentes de las piscinas naturales formadas por arrecifes de coral y sumergirnos para observar más de cerca la biodiversidad marina.

Porto de Galinhas, por lo tanto, es un lugar ideal para combinar con los paquetes a Brasil disponibles.

Qué hacer en Porto de Galinhas: top atracciones

1. Disfrutar de sus piscinas naturales. Sin dudas, el mayor atractivo de Porto de Galinhas son sus piscinas naturales, ubicadas a escasos metros de la playa. Los paseos en jangada se realizan sólo con marea baja, cuando las piscinas se forman entre los los arrecifes y los cardúmenes de peces pueden observarse a simple vista. También es posible recorrer las piscinas naturales caminando por nuestra cuenta, aunque algunas áreas han sido restringidas para preservarlas. La práctica del buceo libre o snorkel  también es muy recomendable.

Jangadas en las piscinas naturales de Porto de Galinhas © Alejandro Del Vecchio

2. Ver el atardecer en Pontal de Maracaípe. La playa de Maracaípe es el punto de encuentro de los más jóvenes y un lugar de diversión. Ubicada a 3 kilómeotros del centro de Porto de Galinhas, es ideal para practicar surf, ya que las aguas
son muy agitadas. Además de los campeonatos nacionales e internacionales de este deporte, las arenas de la playa también sirven de escenario para varios espectáculos. Entre ellos uno natural: la gente se reúne diariamente en el Pontal para contemplar un maravilloso atardecer.

3. Tomar una jangada por el Río Maracaípe. Además del paisaje único, repleto de corales, arena blanca y aguas tranquilas para bañarse, el Río Maracaípe también permite paseos de jangada. En este paseo los visitantes podemos tener acceso a las áreas de manglares y de preservación del caballito de mar. Así es posible conocer el hábitat de esta especie que es uno de los símbolos de Porto de Galinhas.

Peces en las piscinas naturales de Porto de Galinhas © Alejandro Del Vecchio

4. Visitar Tamandaré y Praia dos Carneiros. A apenas 50 kilómetros de Porto de Galinhas encontramos el pueblo de Tamandaré y la vecina Praia dos Carneiros. Tamandaré tiene casi 16 kilómetros de playas mayoritariamente despobladas y el pueblo ofrece paisajes perfectos para pasar días de pura tranquilidad. Tamandaré también tiene piscinas naturales, aunque más alejadas de la costa que las de Porto de Galinhas. En Tamandaré hay numerosas opciones de hospedaje y casas de veraneo. Se conservan construcciones históricas y su gastronomía a base de mariscos es imperdible.

Praia dos Carneiros, con sus aguas templadas y cristalinas, y una costa repleta de cocoteros, nos hará sentir en una playa caribeña. En la misma playa se conserva una iglesia del siglo XVIII, que surge en medio de la arena blanca y resulta otro atractivo encantador. Carneiros tiene también infraestructura de restaurante y bar.

Río Aquirindá en Carneiros © Alejandro Del Vecchio

5. Visitar el proyecto Hippocampus. En el centro de la ciudad está la sede del proyecto Hippocampus. Su equipo de biólogos y veterinarios desarrolla trabajos en las áreas de taxonomía, dinámica poblacional, genética, morfología, histología, parasitología, comportamiento y cultivo en cautiverio de los caballitos de mar. La sala de visitas del proyecto Hippocampus exhibe acuarios con caballos marinos oriundos de ambientes naturales y especímenes nacidos y crecidos en laboratorio, además de otros peces e invertebrados representantes de la fauna marina pernambucana.

Estas son solamente las atracciones principales que nos ofrece Porto de Galinhas para disfrutar de unas vacaciones inolvidables.

Tres destinos imperdibles en Brasil

Para este nuevo año destacan tres paquetes turísticos a Brasil, relacionados con destinos tradicionales como el estado de Río de Janeiro y otros que han tomado gran impulso en los últimos años: Maceió y Fortaleza, ubicados en el norte del país.

Tres destinos imperdibles en Brasil

1. Maceió. Las aguas verdes y azules-turquesa, las piscinas naturales y los arrecifes de coral encantan a los turistas que visitan cualquiera de las playas de Maceió. Además de la belleza de sus arenas claras es posible hacer paseos en kayak, caminar por la orilla con tranquilidad y apreciar las delicias de los restaurantes y quioscos a la orilla del mar. La capital, Maceió, surgió en 1609, a partir de una villa fundada con el objetivo de reducir el tráfico de “palo de Brasil” por los franceses. Pero el desarrollo de la ciudad sólo ocurrió verdaderamente con la emancipación de Alagoas en 1817. La ciudad se convirtió en capital y se estableció con un punto importante de comercio con los otros estados nordestinos y el resto del país a través del Puerto de Jaraguá. Varios museos y construcciones cuentan un poco de la historia de la ciudad y vale la pena visitarlos. Los turistas encuentran en Maceió una gran infraestructura de hoteles, posadas y oficinas en la ciudad. Existen opciones de varios tipos, desde posadas sencillas hasta resorts de cinco estrellas.

Ponta Verde en Maceió © Marcos Maurilio Ribeiro

2. Fortaleza y Jericoacoara. La ciudad de Fortaleza fue fundada en 1726 y tiene hoy una población con más de dos millones de habitantes. La capital de Ceará fue una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol 2014, y ha sido objeto de varias obras para mejorar su infraestructura urbana y turística. Además de sus playas, Fortaleza cuenta con otras atracciones que encantan a los visitantes, como la Reserva Ecológica de Sabiaguaba. Los museos, las iglesias y las plazas completan la ruta turística de la ciudad, que en los últimos años ha sido muy buscada por los turistas brasileños.

Fortaleza debe ser el punto de partida para los visitantes de Jijoca de Jericoacoara. Desde la capital, podemos elegir entre el autobús, el automóvil, o incluso buggy, haciendo todo el recorrido por la playa. La carretera que da acceso a la ciudad es la CE-085. Jijoca de Jericoacoara es uno de los municipios más recientes de Brasil, con poco más de 20 años de existencia. La ciudad es uno de los principales destinos turísticos de Ceará, con capacidad para recibir más de dos mil turistas. Además de las bonitas playas y de puntos turísticos, como la Iglesia de Santa Lucía, la ciudad también tiene diversas atracciones naturales. En 1984, se creó el Área de Protección Ambiental (APA) para conservar la belleza de la región.

Jericoacoara © Casal Partiu

3. Río de Janeiro. Considerado como uno de los símbolos de Brasil, la fama del estado se debe en parte a la su capital, que también se llama Río de Janeiro, donde se encuentran hermosas playas y atracciones naturales que hacen que su belleza sea ​​reconocida en todo el mundo. Aquí es donde se encuentran referencias internacionalmente conocidas, como el estadio Maracaná, el sambódromo y las playas de Copacabana e Ipanema. El Carnaval más famoso de Brasil y los lujosos desfiles de las escuelas de samba también son propios de la llamada “Ciudad Maravillosa”. Río de Janeiro es una de las ciudades brasileñas más conocidas en el extranjero y un lugar donde las diferencias parecen convivir en armonía. En la ciudad encontramos la infraestructura de una metrópoli, uno de los mayores bosques urbanos del mundo, la brisa marítima de las playas y el aire fresco de las montañas. Paseos en bicicleta y caminatas  a orillas del mar, y almuerzos en pequeños y encantadores restaurantes son el día a día de los cariocas, que reciben a los turistas con simpatía, en la rutina sana de la ciudad. Un espectáculo natural imperdible para quien está en la ciudad (y en la playa), es acompañar el puesta del sol en el Arpoador, uno de los puntos más apreciados por los habitantes. Es tradición aplaudir este hermoso espectáculo, que todos los días es ofrecido por la madre naturaleza.

Cocotero 90 grados en Aventureiro © Alejandro Del Vecchio

Pero este estado es mucho más que su capital. Cerca de Río, podemos visitar ciudades e islas que constituyen destinos en sí mismos para unas vacaciones inolvidables. Hacia el norte, encontramos sitios como Buzios, Cabo Frío y Arraial do Cabo, con playas de arenas blancas y aguas turquesas, y mucha vida cultural. Y hacia el sur, no podemos dejar de conocer las islas de Angra dos Reis, la maravillosa ciudad de Paraty y el paraíso de Ilha Grande, donde no circulan autos.

Estos tres destinos, Maceió, Fortaleza y el estado de Río de Janeiro se perfilan como favoritos  entre los paquetes turísticos 2018.

Qué hacer en Buzios: top atracciones

A pocos kilómetros de Río de Janeiro, Buzios destaca por sus hoteles boutiques, su gastronomía, sus playas de fama internacional y sus noches animadas. Hasta la década del 60, Buzios era una colonia de pescadores de unos 300 habitantes. Pero un día, una visitante ilustre cambiaría para siempre el destino del pueblo. La actriz francesa Brigitte Bardot descubrió este paraíso natural y lo convirtió en un destino turístico privilegiado. Por eso, Brigitte tiene en Buzios una estatua en su honor y una importante costanera lleva su nombre: Orla Bardot.

Hoy en día, Buzios es un destino imperdible en el estado de Río de Janeiro, adecuado para recorrer por nuestra cuenta o para relajarnos al máximo contratando alguno de los paquetes All Inclusive disponibles.

Estatua de Brigitte Bardot © Cesar Cardoso

Qué hacer en Buzios: top atracciones

1. Degustar su gastronomía. Buzios nos ofrece a los visitantes una de las ofertas gastronómicas más variadas de todo Brasil. No solo podemos degustar exquisitos platos típicos brasileños, sino también comidas de otros países, entre las que destaca el incomparable asado argentino. También es habitual encontrar, en los restaurantes, músicos en vivo que nos deleitan con canciones tradicionales de la MPB (música popular brasileña).

2. Disfrutar sus playas. Buzios tiene más de 20 playas, cada una con características singulares. Azeda y Azedinha tienen un mar calmo, ideal para familias y personas que buscan tranquilidad. Geribá y Brava son las predilectas de los jóvenes y los surfistas. Ferradurinha es una maravillosa piscina natural. Forno es muy buena para practicar buceo. João Fernandes posee animados restaurantes y también es adecuada para el buceo. Finalmente, entre las principales, Tartaruga ofrece paseos en escuna y además buenos bares y sitios donde almorzar frutos del mar.

3. Pasear por Rua das Pedras. Símbolo de Buzios, esta calle es conocida como centro gastronómico y de la moda de la región. Acá se concentran los mejores restaurantes y tiendas (ideales para comprar trajes de baño), posadas, galerías de arte y discotecas. Cerca de allí, encontramos la mencionada Orla Bardot, cuyas construcciones históricas y caserones coloniales le confieren un ambiente nostálgico.

© Rafael Neddermeyer

4. Practicar deportes acuáticos. Buzios es un excelente destino para practicar deportes acuáticos como windsurf, snorkeling y yatching entre otros. También existen allí muy buenas escuelas de buceo, además de sitios donde se pueden arrendar veleros y realizar paseos en escuna. En las playas de João Fernandinho, Azeda, Lagoinha y Forno se ofrecen cursos y alquiler de equipos de buceo para admirar los corales, peces y tortugas que habitan la región. Geribá, Brava y Tucuns son las preferidas de los surfistas, debido a sus  olas y vientos. También hay varias escuelas de surf, windsurf y kitesurf. Finalmente, Praia da Armaçao es el punto de partida de la mayoría de los paseos náuticos, desde pequeños botes hasta cruceros.

5. Visitar Cabo frío y Arraial do cabo. Cabo Frío  está ubicado a 27 kilómetros de Buzios. Es una península y, aunque posee aguas más frías que las ciudades vecinas, sus playas se destacan por arenas blancas y finas. Además, el mar nos asombra con un imponente color turquesa. En Cabo frío, además, no podemos dejar de visitar la Rua dos Biquínis, con más de 100 tiendas y considerada por el libro Guinness como el mayor centro comercial a cielo abierto de moda especializado en trajes de baño.

Arraial do cabo © Leonardo Shinagawa

Arraial do Cabo, por su parte, es otro paraíso natural. Se la llama “Caribe brasileño”, ya que también tiene arenas blancas y sus aguas color turquesa sorprenden por lo cristalinas. Además, a Arraial do Cabo se la conoce como la capital del buceo, por la variedad y abundancia de su flora y fauna marinas. Aquí resulta muy recomendable tomar una excursión en barco para conocer Ilha do Farol y disfrutar de las fantásticas playas de Forno y Prainhas durante el mismo día.

Estas son solamente las atracciones principales que nos ofrece Buzios para disfrutar de unas vacaciones inolvidables.

Tres lugares imperdibles cerca de París

París, la Ciudad Luz, no es solo la Tour Eiffel, el Louvre o el Moulin Rouge. Más allá de la capital propiamente dicha, muy cerca existe una inusual cantidad de sitios y paisajes asombrosos: castillos, palacios, viñedos y rutas para descubrir y maravillarse a cada paso.

Por eso, la empresa de alquiler de autos Budget ofrece un servicio casi obligatorio si queremos recorrer y descubrir las maravillas que alberga esta ciudad y sus alrededores con comodidad.

Tres lugares imperdibles cerca de París

1. Palacio de Versalles. A apenas 25 kilómeotrs de París, podemos conocer Versalles, ciudad  que fue capital de Francia durante varios periodos de los siglos XVII, XVIII y XIX. Su famoso palacio es ideal para realizar una visita guiada. Destacan los Grandes Aposentos del Rey y la Reina y la Galería de los Espejos. Allí, en 1919, se firmó el fundamental Tratado de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Sus jardines constituyen otro atractivo imperdible. Con más de 800 hectáreas, conserva árboles y plantas de variadas especies, estatuas y fuentes.

2. Castillos del Loira. A unos 200 kilómetros desde París, es posible visitar tres fortalezas muy importantes en Francia. El Castillo Real de Chambord es el más grande de la región del Loira y uno de los más famosos debido a su arquitectura renacentista. En 1981, además, fue declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. El Palacio de Cheverny, por su parte, tiene dos atractivos que lo hacen especial: todavía está habitado y por ende conserva todos sus muebles. Pertenece a la familia Hurault y fue construido a comienzos del siglo XVII. El Castillo de Chenonceau, también conocido como el Castillo de las Damas“, fue construido en 1513 por Katherine Briçonnet. Luego fue reformado por Diana de Poitiers y por Catalina de Médicis. Y finalmente salvado durante la Revolución Francesa por la Señora Dupin, por lo que se dice que las mujeres lo han preservado y convertido en un símbolo de paz.

Château de Chenonceau © Hernán Piñera

3. Reims Champagne. La ciudad de Reims se encuentra a unos 150 kilómetros al este de París. En el camino es recomendable hacer una parada en la bodega Mumm, donde se puede hacer una visita guiada para descubrir cómo es el proceso de elaboración de su famoso Champagne y probar el célebre “Cordon Rouge”. Una vez en Reims podremos visitar su catedral, Notre-Dame de Reims, una obra de arte de estilo gótico también declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, vale la pena recorrer el centro histórico de Reims, la plaza de Erlon y degustar algún plato en alguno de los numerosos restaurantes de la ciudad. Hacia Epernay, puede recorrerse la campiña francesa, con sus pintorescos pueblos, bosques y campos de viñedos. En Epernay, no podemos perdernos Mercier, una bodega de champagne fundada en 1858.

Champagne cerca de Reims © Roger Nelson

Por último, no está de más recordar que alquilar autos en París es una  alternativa ideal para poder recorrer no sólo las atracciones que guarda esta maravillosa ciudad, sino también sus alrededores por nuestra cuenta sin depender de terceros.

Lugares imperdibles cerca de El Chaltén

La Patagonia argentina es una región predilecta de los viajeros de todo el mundo. Su gran extensión y la innumerable cantidad de bellezas naturales que guarda, hacen de este destino un sitio ideal para recorrer en un vehículo. Aunque El Chaltén es la capital nacional del trekking, existen numerosos puntos de interés bastante alejados entre sí.

Por eso, la empresa de alquiler de autos Hertz Argentina ofrece un servicio casi obligatorio si queremos recorrer y descubrir las maravillas que alberga esta región y sus alrededores con comodidad.

Lugares imperdibles cerca de El Chaltén

El Lago Viedma. Hacia la estepa, en dirección sur, aparecen varios sitios de interés que vale la pena visitar con movilidad propia, como el cercano mirador del río De las Vueltas, la Estancia La Quinta, el Sendero al Cañadón del Río De las Vueltas, la Bahía Túnel del lago Viedma (puerto de la excursión al glaciar Viedma) o el mirador del Glaciar Viedma. Una vez atravesado el puente sobre el río De las Vueltas, podemos empalmar la famosa Ruta Nacional Nº 40, donde podemos para en varios puntos panorámicos con vistas del lago y el glaciar Viedma o la imponente cordillera donde se destaca el monte Fitz Roy. Este paseo es perfecto para fotografiar el amanecer sobre los cerros, una de las postales más famosas de El Chaltén.

Lago Viedma © Lorenzo Leoni

El Lago del Desierto. Un paseo obligatorio para realizar en auto desde El Chaltén es dirigirse hacia el bosque, conduciendo por ripio hasta el Lago Del Desierto, uno de los espacios naturales más vírgenes de la región. Se trata de un hermoso valle cubierto de lenga y ñire, surcado por ríos y arroyos de montaña, y con lagunas y glaciares muy cercanos. El Lago del Desierto está ubicado en un valle rodeado de bosque y glaciares. Algunos de los puntos imperdibles de esta ruta son el Chorrillo Del Salto (una cascada dentro del Parque Nacional Los Glaciares), la Estancia Los Huemules (reserva natural con varios senderos de trekking), la Laguna Cóndor, la Cascada del Anillo, la Estancia Lago Del Desierto y la Punta Sur del Lago Del Desierto. Desde este lago es posible realizar caminatas o navegar hasta el límite con Chile.

Lago del Desierto © serge8994

Por último, no está de más recordar que el alquiler de autos en toda la Patagonia es una  alternativa ideal para poder recorrer esta maravillosa región del sur argentino y sus alrededores por nuestra cuenta sin depender de terceros.